22.9.10

Laura Devetach


Que buena noticia saber que la gran escritora argentina Laura Devetach ha sido galardonada con la sexta edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil por su lúcida trayectoria.

Como parte de un equipo de profesionales que a diario se esfuerza por promover la lectura, la sabiduría y elocuencia de las palabras de Laura Devetach han sido de infinita ayuda e inspiración. Por ello, van mis más sinceros agradecimientos y felicitaciones.

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“No existen lectores sin camino y no existen personas que no tengan un camino empezado aunque no lo sepan. Es importante reconocer la existencia de los textos internos: todo lo que uno percibió, escuchó, recibió por distintos medios, cantó, copió en cuadernos, garabateó, etc… La mayoría de las veces, por diversas circunstancias de la vida —llámese falta de memoria, prejuicio, falta de espíritu lúdico, o porque simplemente la cultura en la que vivimos no estimula esa manera de ‘leerse’—, dejamos este bagaje interno sin considerar”.

Laura Devetach
La construcción del camino lector
Editorial Comunicarte, 2008.

13.9.10

Altamente recomendable


El pasado mes de agosto, vio la luz el libro Literatura infantil y escuela, un diálogo posible de mi gran amigo Felipe Munita.
Según él mismo señala en la introducción: "este texto articula una reflexión sobre los modos de presencia de la literatura infantil en la escuela básica, a la luz de las propuestas oficiales generadas con ese propósito en el contexto educacional chileno".
El libro es editado por Ediciones Kultrún de la ciudad de Valdivia. Los santiaguinos interesados en adquirirlo, pueden encontrarlo en la librería Prosa y Política (Valentín Letelier 1376, Santiago Centro).

Para más información sobre el libro, les dejo un link a una nota aparecida en el sitio Universia.

Recomendado

Durante esta semana, el académico de la Universidad de Almería José de Amo Sánchez-Fortún -experto en libro album, literatura infantil en general y enseñanza del lenguaje-, realizará dos interesantes charlas en la Facultad de Educación de la PUC.

Para los interesados, acá les cuelgo información más detallada.

 

10.9.10

Murakami: dedicado a mis colegas sociólog@s

-Ahora voy al trabajo, ¿te vienes conmigo? Siempre trabajamos en grupos de dos y es mucho mejor ir con alguien que conozcas. ¿Sabes? La gente nueva no para de preguntar. Que cuántos años tengo. Que por qué no voy a la escuela. Es un rollo, la verdad. Y, como compañero, te puede tocar un pervertido. Esas cosas pasan, ya sabes. Así que, si vienes, me harás un favor.
-¿Es el trabajo del que me hablaste, la encuesta para el fabricante de pelucas?
-Sí -dijo-. Se trata sólo de contar las personas calvas que ves en Ginza, de la una a las cuatro. Sencillo, ¿no? Encima, a ti también te va a servir. Tú también te vas a quedar calvo un día de éstos y es mejor que vayas aprendiendo mientras tengas pelo.
-Pero, oye, ¿no te dicen nada si te encuentran en Ginza durante el día haciendo esto, sin ir a clase?
-No pasa nada. Basta con decir que hago trabajo de campo para ciencias sociales. Siempre los enredo. No hay problema.
(...)

La empresa de pelucas estaba en Shinbashi. En el metro, May Kasahara me explicó someramente en qué consistía la investigación. Según me dijo, tendríamos que ponernos en una esquina y contar cuántos calvos (o personas cuyo pelo clareaba) pasaban por la calle. Según el grado de calvicie, se clasificaban en tres categorías. "Ciruela": personas a quienes les clareaba un poco el pelo; "bambú": personas a quienes les clareaba bastante el pelo; "pino": personas completamente calvas. Abrió el portafolios, sacó un impreso que se usaba en la encuesta y me enseñó diferentes muestras de calvicie. Los diferentes estadios de pérdida de pelo se dividían según el grado de calvicie en la escala pino-bambú-ciruela.
-Con esto ya entiendes más o menos cómo va, ¿no? Según el grado de calvicie, se clasifica a alguien en uno u otro grupo. Si uno quiere ser demasiado preciso, no acaba nunca. Basta con algo aproximado. A bulto.
-Sí, ya entiendo. Bueno, más o menos -dije con voz insegura.
A su lado, había sentado un hombre grueso con pinta de oficinista que había llegado claramente al estadio bambú. Miraba de reojo el papel con aire incómodo, pero a May Kasahara eso no pareció preocuparle los más mínimo.
-Yo me encargaré de la clasificación pino-bambú-ciruela. Tú te estás a mi lado y, cada vez que diga pino, bambú, lo vas apuntando. ¿Qué? Fácil, ¿eh?
-Pues sí, más o menos. Pero esta investigación, ¿para qué diablos sirve?
-No lo sé -admitió-. Esa gente va haciendo este tipo de encuestas por todas partes. En Shinjuku, en Shibuya, en Aoyama. Quizás investiguen en que barrio hay más calvos. O quizás el porcentaje diferencial entre pino-bambú-ciruela. De todos modos, a esa gente le sobra el dinero. Por eso pueden gastarlo en cosas así. Y es que la pelucas son muy buen negocio.
(...)

Después nos sentamos en la boca del metro de delante de Wakoo y, durante tres horas, contamos calvos. En la entrada del metro, mirando desde arriba las cabezas de los que subían y bajaban las escaleras, era como mejor se podía apreciar el estado capilar de las cabezas. Conforme May Kasahara me iba diciendo "pino" o "bambú", yo lo iba apuntando en el formulario. May Kasahara parecía avezada a la tarea. No se aturdió, vaciló o corrigió ni una sola vez. Clasificaba los estadios de calvicie en tres grados con auténtica celeridad y precisión. Para no ser descubierta por los transeúntes, me decía en voz baja, sucintamente, "pino" o "bambú". Cuando pasaban a la vez varias personas con el pelo ralo, ella tenía que decir atropelladamente: "ciruela-ciruela-bambú-pino-bambú-ciruela". En un determinado momento, un anciano caballero muy elegante (con una magnífica cabellera plateada), después de observar un rato nuestro trabajo, me preguntó:
-Perdone, ¿qué están haciendo ustedes?
-Una encuesta -le respondí concisamente.
-¿Qué tipo de encuesta? -preguntó.
-Una encuesta sociológica -dije.
-Ciruela-pino-ciruela -dijo May Kasahara en voz baja.
Él, con aire de estar poco convencido, observó un rato más cómo trabajámos y, al fin, desistió y se fue.

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Fragmento de la novela Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Murakami. 
Es definitivo, este libro me tiene totalmente tomada, fascinada... a cada página me topo con párrafos que me urge compartirlos con alguien!

7.9.10

Estamos con Niu Luc!

El gran cuaderno está llegando casi a las 10 mil visitas, así que para celebrar el acontecimiento he decidido darle nuevos aires cambiando la cabecera. Espero que sea de vuestro agrado.

La maison en petits cubes

Les cuelgo una animación que me recomendaron. Vale la pena tomarse un tiempito para verla, es realmente conmovedora.